Historia de la Henna

Henna aparece alrededor del 3000 a.C. en el Antiguo Egipto. En aquel entonces, era utilizada exclusivamente por los Faraones en los ritos de momificación. A ellos se les hacian tatuajes de Henna en los dedos de los pies y las manos antes de proceder a su momificación.
Desde antiguo se encuentra, también, asociada la Henna a las ceremonias matrimoniales de la India. En dicha cultura, se la utilizo no solo por sus propiedades estéticas, si no también por sus cualidades curativas. En efecto, se atribuye al Henna la capacidad para curar desordenes al hígado, de la piel y dolores de cabeza.
Los estilos de los tatuajes de Henna varían de región en región: los motivos florales predominan en las zonas de influencia musulmana; en cambio, los hindúes realizan intrincados y delicados diseños lineales de extensa superficie para cubrir enteramente la mano o parte del cuerpo tatuada con Henna. La Henna también se uso entre los indígenas sudafricanos y americanos, pero con grandes diseños geométricos.

