Las propuestas electorales que
hoy se manejan están sujetas a dos posicionamientos, por un lado
los ortodoxos al sistema que se reclaman como los defensores del actual
régimen social y del modelo económico neoliberal tal cual
están ahora y los que buscan dentro de la preservación
del modelo una mayor apertura de espacios democráticos, planteando
reformas constitucionales. No es de extrañar que los partidos
políticos de la burguesía, como es el caso del MNR, NFR,
ADN, MIR, UCS, y otros, defiendan las actuales condiciones en que se
desarrolla el Estado, realizando reformas decorativas que buscan “paliar”
la pobreza de manera demagógica reflejando los intereses de banqueros,
empresarios y terratenientes que rigen y sojuzgan este país.
Otros actores de esta escena electoral plantean nuevos discursos de
participación ciudadana apoyados en la reforma a la constitución
reconociendo de esta manera que el Estado es débil frente a la
crisis del sistema y del modelo “democrático” y que
debería cambiarse aspectos jurídico formales de la constitución
para que el régimen siga permaneciendo (Blatman, Costa Obregón).
Por qué estas
propuestas no pueden cumplirse
Hoy la demagogia electoral es
puesta en evidencia con las propuestas que van desde la renacionalización
del gas, continuación de las reformas en educación y salud,
hasta las propuestas de Asamblea Constituyente. Sin embargo la estructura
del país esta en total dependencia a los intereses de la economía
mundial e imperialistas que controlan y someten el desarrollo del Estado.
Es en este marco que todas las promesas electorales que se plantean,
están subordinadas a las decisiones del FMI y BM que terminan
decidiendo el destino del país.
Hoy, el control de todos los recursos económicos y financieros
del país se encuentran en manos o bajo la dirección indirecta
de los organismos imperialistas y de las multinacionales que desembarcaron
de la mano de los actuales partidos en disputa electoral. El petróleo
y el gas se encuentran bajo control de la quebrada Enron, mientras los
medios de prensa nos meten en la falsa discusión si este debe
salir por Perú o Chile -¡gran discusión patriótica!-
cuando lo que debemos discutir es si el gas es para los trabajadores
y el pueblo o para las multinacionales imperialistas. Mientras se desarrolla
esta patriotica discusión se sigue erradicando la coca en el
Chapare al servicio de los patrióticos intereses norteamericanos.
La minería se encuentra totalmente bajo control de las grandes
empresas como COMSUR, o la Vista Gold canadiense. Los mismos que hoy
hablan de inversión publica para combatir el desempleo son los
que han comenzado la venta de acciones de Vinto y Huanuni a las mismas
empresas inglesas y norteamericanas que solo anuncian mas despidos y
flexibilización laboral como correctamente denuncian los mineros
y obreros de estas empresas.
Que estructura social
necesita Bolivia para un verdadero desarrollo económico
Después de más
de cien años de dominio, la burguesía ha demostrado que
no puede desarrollar el país ni llevar a la población
a mejores condiciones de vida. No pudo desarrollar el campo, sino que
incrementó la pobreza en este sector; No puede industrializar
el país sino que las empresas que sobreviven lo hacen bajo subvención
o se van cerrando, no puede integrar un estado donde este se fracciona
en intereses locales cada vez mas antagónicos, no puede dar educación
pues los niveles de alfabetismo siguen iguales que hace 40 o 60 años
atrás, por no hablar de salud, donde las estadísticas
muestran una mortalidad de cerca 10000 niños anuales.
Solo una propuesta que plantee de manera clara el acabar con el régimen
burgués puede plantearse tener un proyecto de país superior.
No existe en estos momentos un proyecto que plantee la necesidad de
romper con todos los lazos que nos atan al imperialismo y de expropiar
a los expropiadores a los banqueros, latifundistas, empresarios, especuladores,
y otros, como condición necesaria para empezar un proyecto de
desarrollo sostenible de país al servicio de las grandes mayorías
nacionales. Nosotros como organización obrera revolucionaria
planteamos que el país solo se desarrollará bajo un gobierno
de los mas interesados en salir de la crisis por la que atravesamos,
los trabajadores del campo y la ciudad, junto con los pueblos oprimidos
por este estado racista, es decir por un gobierno Obrero Campesino que
inicie la ruptura con el imperialismo e inicie la resolución
real de todos los problemas democráticos pendientes, como terminar
con la opresión de las nacionalidades oprimidas, imponiendo el
libre cultivo, comercialización e industrialización de
la coca, expulsando a los asesores y colaboradores militares norteamericanos
presentes en nuestro país. Esta tarea sin embargo no puede detenerse
en la resolución de estas tareas democráticas, ya que
si se desea consolidar estas conquistas será necesario avanzar
cada vez mas profundamente en los derechos de propiedad de las clases
que han hundido a nuestro país en la mas absoluta miseria. Será
necesario poner las fabricas, minas, petróleo y gas al servicio
y bajo control de sus mismos trabajadores para desarrollar un plan centralizado
que permita el desarrollo del conjunto del país. De lo que se
trata en ultima instancia es el de la instauración de una Republica
Obrera y Socialista, que luche por ser parte de una Federación
de Republicas Socialistas Latinoamericanas.
Por un Partido Revolucionario
de la Clase Obrera
Sin embargo para esto no es
suficiente la heroica lucha que a lo largo de nuestra historia ha llevado
adelante la clase obrera de nuestro país, o últimamente
el movimiento campesino e indígena. Es necesario que todas las
luchas que en distintos lugares y que por distintas causas vienen llevando
adelante los trabajadores de estas tierras, cuenten con una dirección
que permita que los sacrificios y esfuerzos tengan una dirección
capaz de conducirlas a la victoria. Lamentablemente luego de décadas
de combates, de haber tirado a la dictadura García Mecista, al
Banzerismo, luego de haber hecho las gloriosas jornadas de Marzo del
85’, luego la guerra del agua en abril del 2000, luego de los
grandes combates de septiembre, y de infinidad de batallas y escaramuzas,
muchas de ellas heroicas, siempre estamos en las mismas condiciones.
Esta dirección, no se la puede improvisar. Hemos tenido muchos
Evo Morales y Mallkus en las ultimas décadas que expresan los
momentos de ascenso del movimiento de masas, pero que siempre terminan
negociando por demandas parciales, sean estas del Chapare o del Altiplano,
para terminar tratando de transformar las luchas en meras bancas de
diputados o senadores. Lo que hace falta es asimilar la experiencia
de tantas derrotas y algunas victorias, y para eso llamamos a todos
nuestros lectores ha emprender este difícil pero imprescindible
trabajo de asimilar las lecciones del pasado para construir ese partido
que necesita la clase obrera y el pueblo para forjar un país
al servicio de las grandes mayorías nacionales.